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miércoles, 29 de agosto de 2012

‘Abbott y Costello contra los fantasmas’ (‘Abbott and Costello Meet Frankenstein’, Charles Barton, 1948)

Este artículo se publicó originalmente en el blog de CONTRAPICADO (link al artículo original)

El centenario de la Universal (y, seguramente, el vacío en las carteleras veraniegas) son la excusa para recuperar Abbott y Costello contra los fantasmas, que se reestrena ahora proyectada en Alta Definición (2K). El film, realizado poco después del ocaso del ciclo de monstruos de la Universal pero antes de que la ciencia ficción fuera hegemónica 1, seguía la estela de películas como La zíngara y los monstruos (House of Frankenstein, Erle C. Kenton, 1944) o La mansión de Drácula (House of Dracula, Erle C. Kenton, 1945), que habían sido el máximo exponente de los crossovers de la Universal (mucho antes de que esta práctica se popularizara en el mundo del cómic), en los que, mediante forzados planteamientos argumentales, conseguían hacer coincidir en un mismo plano a diversos monstruos de su panteón. Siguiendo la lógica de esta estrategia de reclamo, puestos a desempolvar el traje de Drácula o el maquillaje del Hombre Lobo, nada parecía más apropiado para salpimentar un cocktail elaborado a partir de unos personajes ya en horas bajas que cruzarlos con dos cómicos que, tras haber saltado a la fama con su rutina Who’s On First? y de haber realizado ya varias películas, vivían en ese momento el cénit de su carrera: “Bud” Abbott y Lou Costello.





miércoles, 16 de mayo de 2012

Mesa Redonda en el BccN – Distribución en Internet: Nuevos canales para el cine

Este artículo se publicó originalmente en el blog de CONTRAPICADO (link al artículo original)


Entre el 10 y el 13 de mayo se celebró en Barcelona el BccN, un festival cuyo hilo conductor no es una temática o un género sino la licencia bajo la que se registran las películas: Creative Commons. El uso de estas licencias va más allá de una simple decisión legal o una estrategia de lanzamiento y es una apuesta por la contribución de la obra a engrosar el procomún, es decir, el conjunto de bienes que forman el acerbo de la comunidad.

El festival, que tiene como principal vocación reivindicar que Creative Commons puede ser sinónimo de calidad e incluso de rentabilidad comercial, se abrió con una mesa redonda auspiciada por el programa MEDIA y centrada en las nuevas posibilidades de distribución que permite la cultura libre.


jueves, 11 de junio de 2009

Artículo Senderi

Después de terminar el documental, creo que necesitaba un tiempo para descansar. Pero no he estado ocioso todo este tiempo! Hice algunos viajes muy interesantes, eso sí, un par de videos corporativos, clases...

Y estoy empezando a preparar nuevos proyectos de los que espero poder empezar a contar algo pronto.

De momento os dejo un artículo que me pidieron para una revista on-line llamada Senderi, dedicada fundamentalmente a temas de educación.

martes, 2 de diciembre de 2008

En esta vida no se puede tener todo!

Ayer nos dieron los datos de audiencia del documental. Aún sabiendo el tipo de programa que estamos haciendo y el día y la hora a la que se programa (un viernes a las 12 de la noche), no son muy buenos y no pasamos de un share casi testimonial. Parece ser que competíamos con la película 'Salvador', que se emitía esa misma noche en TV3 ('Ciutat Vella CB' empezó cuando a 'Salvador' aún le quedaban unos 15' o 20') y que se llevó (literalmente) la mitad de la audiencia del Canal 33 a esa hora.

Así que hay que asumir que lo que hemos hecho es una producción 'frágil' (a la hora de competir con la audiencia, me refiero) programada a una hora intempestiva y, por lo tanto, expuesta a que cualquier variable en la parrilla afecte a la audiencia.

Dicho todo esto, tampoco vamos a preocuparnos demasiado por este tema ni a ponernos victimistas. Al fin y al cabo, hay otras cosas que me reconfortan mucho más. Ya hablé en otra entrada de la repercusión que ha tenido el documental en algunos miedos (no está mal, teniendo en cuenta lo modesto de la producción y la práctica ausencia de un presupuesto para comunicación). Pero lo que más valoro yo, personalmente, es la buena acogida que ha tenido el documental por todo aquél que lo ha visto.

Por supuesto, por la gente que tengo cerca, pero también por gente que no sabía nada ni de mí ni del documental hasta que lo vio.

Y como muestra, este mail que llegó el viernes al Servei d'Atenció a l'Espectador:

Senyors,

Volia traslladar-los la meva felicitació pel documental sobre l'equip de Basket sub 21 de ciutat vella. Feia molt que no veia un documental tan ben fet, interessant, proper i esperançador. Em penso que si les graelles de la majoria de canals de la competència s'omplessin amb programes de qualitat similar, tindria una opinió molt diferent de la televisió de la que tinc actualment.

Des d'aqui els hi animo a que continuin per aquest camí.

Moltes gràcies,

Juan



Pues, entre otras cosas, estamos en esto para producir un efecto así. Así que ya lo creo que vamos a seguir!

jueves, 21 de agosto de 2008

Sziget

Aquí dejo todo lo que hice la semana pasada en Budapest sobre el Sziget. Una experiencia increíble!


Artículo 1

Artículo 2


Vídeo 1: Sziget Festival, la isla de las mil caras




Vídeo 2: Sziget Festival, postales desde la isla

lunes, 4 de agosto de 2008

Mis pinitos en el periodismo

Como consecuencia de mi colaboración con la web ADN.es he escrito un artículo sobre el festival de música y arte SZIGET, que se celebra en Budapest del 12 al 18 de agosto. Voy a estar ahí acreditado y haciendo algunos trabajillos para la web, pero de momento podéis ver el artículo aquí.

Además os dejo una interesante entrevista al director de cine Pere Portabella:





Y un reportaje sobre el waterpolista cubano nacionalizado español que irá a buscar el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín:

jueves, 8 de septiembre de 2005

UNA TARDE EN EL CINE

7 agosto 2005
Kalmunai

Los domingos nunca hay nada que hacer en el campo de trabajo. Es fiesta y cada uno pasa el día como le parece. El domingo pasado, por ejemplo, decidimos ir a ver una película al cine del pueblo. Ahora sólo queda uno, pero antes había siete cines sólo en Kalmunai, algunos hasta tenían dos salas. Dicen que por culpa de la guerra han cerrado todos, que la gente está demasiado ocupada con el conflicto como para ir a entretenerse al cine. Se supone que ahora hay un alto al fuego y que el conflicto está parado, pero aún así el gobierno mantiene el ejército bien visible en las calles de la zona tamil de Sri Lanka. Justo al lado del cine había un checkpoint. Se ven sobre todo en las afueras del pueblo, con sus barricadas de sacos verdes, sus alambradas y sus soldados de camuflaje con los fusiles siempre en ristre y los cascos puestos. Dentro del pueblo no hay checkpoints, pero ahí están también los soldados, vigilando las comisarías y las calles, pidiendo los nombres a la gente que pasea y atentos a cualquier movimiento. A veces hasta puedes ver una tanqueta cruzando la calle principal.

Pero volviendo al domingo por la tarde, pasamos al lado del checkpoint con la intranquilidad que da siempre estar demasiado cerca de un arma. Sin embargo, es algo tan habitual aquí, que al llegar al cine ya nos habíamos olvidado de ello. La película ya había empezado, así que el acomodador nos guió con su linterna hasta nuestro asiento. Era una película hecha en la parte tamil de la India (Tamil Nadu, en el sur), una mezcla de comedia estilo Ozores, película de terror japonesa y culebrón venezolano, todo ello aderezado con interludios musicales al más puro estilo Bollywood. Gracias a la inestimable ayuda de Jeyaseleen, un voluntario srilankés, conseguimos más o menos entender la historia, y eso que era realmente complicada. Bueno, tuvimos que esperar hasta el intermedio para que nos pusiera al día, así que hasta entonces no entendimos nada, sólo veíamos gente bailando. Es que aquí hacen intermedios, como en los cines de antes. De hecho hacen dos. Las películas duran tres horas y no hay quien las aguante seguidas. La gente aprovecha el intermedio para ir a comprar comida. Helados, frutos secos y cosas así. Puedes comer lo que quieras en el cine. Y también fumar. Es genial.

Así que estábamos en la segunda parte de la película. Los protagonistas estaban en un palacio encantado por el fantasma de una bailarina asesinada por su amante. Tan pronto se asustaban por el fantasma como se ponían a bailar y cantar con un ballet de más de cincuenta personas salidas de la nada. Entonces oímos unos ruidos secos fuera del cine, como un petardeo. Los ventiladores se pararon de repente y alguna gente se levantó. Al principio no sabíamos que pasaba, pero no tardamos en comprender. Se volvieron a escuchar los petardos. Cuatro, cinco veces. En voz baja, Jeyaseleen nos explicó que estaban disparando en el checkpoint por el que habíamos pasado hacía sólo una hora. La gente se quedó en el cine y terminó de ver la película. Se reían igual de los chistes, pero de ahora el fantasma de la bailarina muerta daba mucho más miedo.

Cuando terminó la película, la gente salió en tromba, con prisa. Algunos querían estar cerca de nosotros. Ser blanco aquí es un seguro de vida. El LTTE sólo dispara contra el ejército y el ejército sabe que si eres blanco no eres del LTTE. De todas maneras, mejor no estar en medio cuando empiecen a dispararse entre ellos. El camino hasta casa fue muy tenso, las calles estaban a oscuras y llenas de gente que se daba prisa para volver a sus casas. Por suerte, Jeyaseleen nos llevó por otra ruta que nos ahorró pasar otra vez por el checkpoint. Estos días, hablando con la gente de por aquí, nos hemos enterado de que no es algo aislado. A pesar del alto al fuego, han seguido habiendo pequeñas escaramuzas, pero todos coinciden en que ahora las cosas se están poniendo tensas. Después del asesinato de Kadirgamar, el ministro de exteriores, y con las elecciones presidenciales adelantadas para el noviembre, el ambiente está muy enrarecido. Hoy, mientras grabábamos una de las reuniones que hacen en la casa, Jeyaseleen decía que es posible que la guerra vuelva a empezar. Nunca hasta ahora había dicho algo así.

albert.

viernes, 2 de septiembre de 2005

PRIMERES IMPRESSIONS



28 agost 2005
Kandy

Només portem tres dies a Sri Lanka, però sembla que haguem estat aquí tota la vida. Aquesta nit estem a Kandy, una ciutat just al centre del país, on està la seu central del SCI. Si Sri Lanka és com una mà, Kandy estaria just a sota del dit mig. Estem a casa d’un home que es diu Maharama. Té els cabells blancs i llargs i sempre somriu (com tothom aquí) i acull alguns voluntaris que estem per Kandy. Avui som com unes deu persones ficades a casa seva. Dormim al terra, a sobre d’unes estores de vímet. Després de tres nits dormint així t’hi acabes acostumant.

Vam arribar el divendres, després de dos dies inacabables maldormint en aeroports i en avions. Cap allà a les sis del matí estavem a l’aeroport de Colombo. Al sortir, ens estaven esperant. Feia molta calor i a la porta de l’aeroport estava ple de gent que esperava als seus familiars i de taxistes que intentaven que els agafessis a ells. Per sort, tres persones de la ONG ens venien a recollir. La Bárbara (una voluntaria italiana), l’Indika (un voluntari d’Sri Lanka), i un musulmà del que no hem pogut descobrir el nom. Era el conductor de la furgoneta, un home molt fosc de pell, amb una barba molt densa i els dits de les mans amb forma de ganxo, que només condueix i que no dorm mai.

Amb la furgoneta ens van portar cap a Kandy. Desde la finestra vam poder veure els primers paissatges del país. La gent pel carrer, els colors de les botigues, les paredetes amb mil varietats de fruita a la carretera. I la seva manera de conduir. Teòricament condueixen per l’esquerra, com els anglesos (perque va ser colònia britànica i tot això), però en la pràctica utilitzen els dos carrils indistintament. Sembla mentida que arribessim vius.

Un cop a Kandy, ens van portar a casa de l’amic Maharama. Allà vam poder dormir unes hores, fins que a les quatre ens van venir a buscar per anar un altre cop de viatge. Havíem d’anar a Kalametiya, un camp de treball que està al sud, perquè feien una cerimònia per inaugurar una carretera que havien construït a la zona afectada pel Tsunami i volíem grabar-ho. Només hi ha uns 200 km. Desde Kandy fins a Kalametiya, però vam trigar més de vuit hores en fer-ho. Com vuit persones dintre d’aquella furgoneta i el musulmà de la barba que se les va conduir senceres. Aquella nit vam arribar al camp com a les tres de la matinada i l’home no deuria dormir més de dues hores. I al dia següent, cap a les sis de la tarda va tornar a agafar la furgoneta per portar-nos una altra vegada a Kandy i es va tornar a menjar vuit hores més de carretera. Però és que el dia abans havia estat a l’aeroport desde les 12 de la nit per venir-nos a buscar. Encara és un misteri com pot dormir tan poc i seguir conduint per aquelles carreteres.

La nostra estada a Kalametiya va donar ser productiva. Després dels discursos, que es van fer eterns, perque van parlar com cinc persones i eren en sinhalès, o sigui que no enteníem una paraula, van descobrir una placa i van plantar un arbre. Això ho fan sempre que acaben una obra important, per recordar el que s’ha fet allà. Per la tarda, vam tornar a la platja on havia estat la cerimònia per grabar una entrevista. Hi vam anar amb l’Indika i el Dámnika, un altre srilankès de l’SCI que no para de fer bromes. Vam estar passejant per la platja i el Dámnika ens va explicar com havia estat el Tsunami. Aquella platja era com el Paradís. Llarga, amb sorra blanca i plena de palmeres. I el mar blau amb unes onades altíssimes, que tenia un punt sinistre, sabent el que havia passat allà. També perque la platja estava deserta i al voltant encara es veien els ciments d’algunes cases que havien estat totalment arrassades per l’aigua del mar. El Dámnika ens va enseñar un dipòsit d’aigües pluvials que estava en una bassa a uns 200 metres terra endins i que abans estava en una de les cases del costat de la platja. Allò debia pesar tranquilament 20 tones, però l’onada havia pogut portar-ho fins allà. Tot i que evidentment allò no tenia res a veure amb el que es deuria trobar la gent que va estar allà just després del Tsunami, aquella platja encara transmetia alguna cosa del que havia passat.

I després d’aquest passeig per la platja, ens vam banyar en un petit llac d’aigua salada que estava al costat del Paradís. No tot ha de ser treballar, oi?


Albert